Artista plástico andaluz (Granada, Spain. 1969), en la actualidad, dedicado especialmente a la pintura y al grabado.
Atraído desde niño por la comunicación visual gráfica-plástica, empieza a identificarse con dos medios en especial, estos son el cómic o tebeo y la ilustración.
De un pasado -segunda mitad de los años 80 y primer cuarto de los 90, del siglo XX- dedicado a estas formas de expresión gráfica (cómic, ilustración y fanzine); y tras investigar en otras disciplinas artísticas y artesanales, como es la encuadernación y restauración artesanal de libros, el libro de artista, la cerámica…; desemboca finalmente en el grabado.
Graduado en 1995 en la Escuela de Artes de Granada, por la especialidad de Grabado y Técnicas de Estampación, y con la intención de sacarle partido a sus estudios académicos, decide en 2002, dedicarse profesionalmente al grabado calcográfico y a la estampa. Paralelo a esta actividad profesional ya dicha, une a ella otra disciplina artística por la que siempre tuvo una especial querencia: esta es la pintura.
Tras abandonar los estudios universitarios de Bellas Artes a finales de los años noventa, los retoma poco más de una década después, finalizando su Grado en Bellas Artes en 2023.
Propósito Artístico
Fran Jiménez (Âli Qasim) (Granada, España. 1969) hace a partir de tres disciplinas artísticas su oficio; a saber: la pintura, la obra gráfica y eventualmente el libro de artista-libro objeto.
Su indagación en cuanto al discurso artístico, va unida indefectiblemente a una búsqueda en el ámbito introspectivo y espiritual, suscitado desde un primordial compromiso hacia lo transcendente, hacia lo ontológico.
En cuanto a su obra, si acaso sincrética, diríase que “re-presenta” lo aparente como excusa para hablar a través de esta, utilizando necesariamente -en base a nuestro tiempo- expresiones figurativas y realistas, y puede manifestarse indistintamente en forma de escenarios paisajísticos, retratos, o en base a elucubraciones con intenciones alegóricas. Desde estos fines visuales, su propósito es activar aquellos estados sutiles aunque latentes en aquel que observa alguna de sus obras. Llevarlo, a través de la escena pictórica, a enclaves supra-mentales, incluso hacia hierofanías con las que el propio artista se encuentra...